Apenas un Copo de Nieve

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Sergio Romero – Director del Departamento Multi-Cultural AWC.

¿Cuánto pesa un copo de nieve?… preguntaba un colibrí a una paloma.  La paloma respondió: nada, y el colibrí le contó:  Me posé en una rama de pino, cerca de su tronco. Empezaba a nevar. Como no tenía nada que hacer empecé a contar los copos mientras caían sobre las ramas de mi tronco. El número exacto fue de 3.741.952. Cuando cayó el siguiente copo (sin peso, como dices) la rama se rompió.   Dicho esto, el colibrí levantó el vuelo.

Quizá tan solo sea necesaria la colaboración de una persona más para que la solidaridad se abra camino en el mundo.

Puedes pensar que una golondrina no hace verano, o que eres uno solo para hacer la diferencia en el mundo, pero recuerda que el dólar nunca será dólar sin el centavo.  Aunque parezca que uno es poco, Dios nunca nos ha dicho que el secreto para la victoria está en el grupo.

Hace algunos años vi una película que me impresionó sobremanera, su título era “cadena de favores” (Pay it forward), la historia es acerca de un niño que en su clase de sociales decide hacer un proyecto en el que la clave es hacer algo por tres personas que no puedan devolver el favor, y que a su vez estos recipientes, hagan un favor a otros tres, la cadena de acuerdo al plan debería rodear el mundo.  El final es conmovedor, cuando uno ve la multitud inmensa de personas beneficiadas.

No hace falta que esperes a que todos lo hagan, sólo has tu parte para que este mundo sea un lugar mejor para vivir, recoge basura, regala una sonrisa, ayuda a alguien, comparte tu pan, pronto descubrirás que la gente imita tu ejemplo, y si no lo hacen, por lo menos tú te sentirás mejor.

Yo me imagino que la Madre Teresa de Calcuta no planeó ser conocida o trabajó para recibir el Premio Nobel, o tantos otros que recibió a lo largo de su vida.  El premio la encontró haciendo lo que había decidido en su corazón hacer, servir a los más necesitados.

No esperes el reconocimiento como motivación para servir, sirve, y el reconocimiento vendrá, se atraen más moscas con una gota de miel, que no un barril de hiel.

  • ¿Qué te parece si empiezas hoy a ser un agente de cambio? Sirve, decide servir sin pensar si alguien te mira para darte el reconocimiento, sencillamente sirve, camina por la vida con una actitud de servicio.

Dios que ve en lo secreto, te recompensará en público.